25/05/2012. La cumbre y el regreso a Campo 4.

(En letra verde la mirada de Fer. En letra negra la mirada del Pampa).

Hace unos días en este mismo blog …

¿Y después? ¿Y si termino por jorobar el ojo derecho? ¿Cómo bajo? Uno de los coreanos que yacía tirado al lado de nuestro camino aparentemente había muerto porque no pudo regresar a Campo 4 a causa de una ceguera, tal vez similar a la mía…

Bueno, pero capaz que…

Continúa…

¿Qué? Nada.

Soy totalmente consciente de lo que ocurre. Y de lo que debo hacer.

-Tendi!, grito, para vencer el sonido del viento, mientras le hago señas de que no sigo. Lo llama por radio a Guillermo, que está unos metros adelante. Cuando llega le digo “Veo todo blanco con un ojo, y borroso con el otro”. Me quita nuevamente las antiparras y dice “Más el izquierdo que el derecho?”. Sí!. “Tenés la córnea congelada, y el derecho está en eso. No es grave pero tenés que bajar ya.

Pablo estaba detrás de mí, observando, y dice “Sí, tenés los ojos raros”.

De inmediato dimos la vuelta, Tendi, Phurba y yo. Desandamos la travesía hasta la Cumbre Sur y comenzamos a subir ese cono puntiagudo y nevado. Tendi me precede. Voy vinculado a él con una cuerda a modo de seguro para que yo no tenga que cliparme a la cuerda fija. Phurba, detrás.

Toda mi atención está puesta en los pies para pisar firme y no caer. A partir del momento en que me di cuenta de esta ceguera momentánea y avisé, mi mente se adecuo mecánicamente a la nueva situación sin necesidad ni tiempo de lamentos, bronca o emoción alguna. Así como hasta este momento estuve “programado” para ir a la cumbre sin dudar ni temer una sola vez, desde aquí en adelante el nuevo objetivo es llegar lo antes posible y por mis propios medios a Campo 4. Me quedaban varias horas, importantes pendientes y un terreno mixto de roca y hielo por delante.

Lo sé. Cuento con Tendi, en quien confío 100% y Phurba, casi un desconocido para mí. El viento helado sigue colándose por mis antiparras y causando el mismo efecto sobre mis ojos. Está claro que hasta llegar a Campo 4 y meterme en la carpa mi vista no va a mejorar; así que debo apurar el retorno lo más posible.

 

Cumbre pricipal y escalon hillary desde cumbre sur

Cumbre principal y Escalón Hillary desde Cumbre Sur (lugar de donde vuelve Fer)

Ya había quedado atrás la tensión de esperar en campo 4 a que el viento afloje; ya habían quedado atrás los momentos de nervios al ajustar cada detalle, comenzar a caminar y abandonar la “seguridad” y el “confort” del campamento.  Habíamos superado de algún modo el impacto de pasar caminando al lado de 5 cuerpos congelados.  La noche larguísima de marcha también ya era parte del pasado y la luz, aunque el sol aún no calentara del todo, siempre hace que uno vea cada detalle de una jornada dura con una mirada más optimista.

En todas esas horas de marcha mi mente funcionó de la manera más eficiente y positiva que recuerde en mi vida. Sólo cuando escuché a Willie decirle a Fer apenas arrancando “A este ritmo no llegas, seguimos hasta el balcón y si no vas más rápido te volvés” me quedé enganchado más rato del que hubiera querido en la preocupación de que alguno de los dos tuviera que volver demasiado pronto.  Pero también eso ya era pasado.

LA CUMBRE SUR YA ESTABA A NUESTRAS ESPALDAS Y DESDE AHI VI POR PRIMERA VEZ LA CIMA DEL MUNDO, LO QUE TANTAS VECES ME HABIA ENCANTADO AL VER LAS FOTOS!!!

Mirando la cumbre principal me vinieron a la cabeza otras montañas en las que me quedé muy cerca de llegar, me vino a la mente el Aconcagua y mi regreso anticipado el día del ataque final.  Aunque me preguntara y me pregunte ahora “¿Qué carajo tiene que hacer este pensamiento acá?” esa imagen se hizo presente y me la sacudí como quien espanta una mosca!

Maquinalmente empecé a repetir como un mantra: “Estás ahí Hernán, la estás viendo, esta no se te escapa” y era como si repetir una y otra vez eso me blindara mi cabeza de ocurrencias negativas y a la vez hacía que el cansancio y agotamiento que era ya tremendo, se convirtiera en algo irrelevante al sucederse uno tras otro el “ Estás ahí Hernán, la estás viendo, esta no se te escapa“.

Apenitas abajo de la cumbre sur paramos por un poco de té y aproveché a comer el gel (con glucosa) que me quedaba de los dos que había cargado para salir a la cumbre (el anterior lo había usado en “El Balcón” muchas horas antes).  Consulté con Tendi como estaba de oxígeno y me dijo que había suficiente para seguir con ese tubo.  Le pregunté a Fer como estaba y no fue muy efusivo en su respuesta.  Estábamos altísimo y muy cansados.  “Tampoco voy a esperar que me responda con bombos y platillos en estos momentos” pensé, aunque no es común verlo a Fer poco expresivo.

Volví a andar unos pasos detrás de Willie asumiendo que atrás nos seguían Tendi, Fer Grajales, Pablo y Fernando.  Recorrimos una pequeña travesía bastante expuesta hasta frenar en un lugar que permitía estar detenidos y seguros.  Estábamos a un paso del Escalón Hillary y mucha gente se veía bajando.  Willie decidió parar en ese lugar bastante amplio que nos ofrecía la posibilidad de estar “cómodos” hasta que ese tradicional “Cuello de botella” en la ruta se desocupara de gente.

Estábamos con Fernandito G., Funuru, Phurba y Willie cuando llegó Pablo y dijo “Fer está medio jodido, no sé si puede seguir“.  Willie cambió unas palabras por radio con Tendi que estaba apenas unos metros más abajo y volvió hacia el lugar donde acabábamos de estar parados (Lo omití antes pero no era un detalle menor: Debajo de la Cumbre Sur donde habíamos parado a descansar asomaba de una gran cresta de nieve una pierna del cuerpo de otro escalador que había fallecido 5 días antes, el sexto cuerpo que cruzábamos).  Decía que Willie bajó a ver qué pasaba con Fernando mientras nosotros esperábamos en el mismo lugar a la expectativa de lo que ocurría a pocos metros, aunque fuera del alcance de nuestros ojos.  Una pequeña curva que hace la ruta nos impedía ver.

Fer se baja, tiene congelada la cornea” dijo Willie al volver.  Los miró a Funuru y Phurba y agregó “Tiene que ir uno más a ayudarlo a Tendi, decidan ustedes quien baja“.  Los dos sherpas se miraban y no hablaban.  En medio del silencio solo dejaron de mirarse para dirigir la vista hacia la cumbre.  Estaba claro que la cercanía a la cima, el hecho de casi estar ahí y tener que regresar sin pisarla era lo que pasaba por ambas cabezas.  Se seguían mirando sin decirse palabra y Fer Grajales que entendió lo mismo que todos le dijo a Willie:  “Guille ¿y si los dejas ir a la cumbre y que bajen rápido para alcanzar a Tendi y Fernando?“.  Willie ni siquiera lo consideró (o tal vez ya lo había considerado antes y tenía la decisión tomada), “No, uno baja ahora“.

Y en ese momento, sin que mediara palabra Phurba empezó a bajar para encontrarse con Tendi y Fer.  Insisto en que no cambiaron ni una sola palabra los dos sherpas porque fue un momento de esos duros,  donde hay que decidir y los involucrados se juegan muchas cosas.  Uno de esos instantes que con el tiempo uno preserva con lujo de detalles en la memoria.  Para los sherpas es algo realmente importante tener la posibilidad de estar en el grupo de cumbre y cada cima les suma prestigio y de la mano de eso mejores posibilidades laborales en próximas temporadas.

Hoy pienso que en medio de esas miradas silenciosas Funuru fue el que siguió hacia la cumbre porque no había estado nunca en la cima, cuando Phurba sí. Lo supongo aunque nunca se los pregunté y sería interesante poder confirmar con ellos el por qué de esa decisión.

Yo nunca vi ni hablé con Fer en esos momentos de decisión porque estaba unos metros más arriba.  Cuando Phurba salió hacia abajo, otra vez a cargarle información de urgencia a mi cerebro.  Mi hermano ya no estaba conmigo y faltaba tan poco!  Necesitaba reprogramarme urgente:

Fer tiene un problema pero ya está bajando“.

No hay uno sino dos sherpas para dar una mano si algo se complica“.

Tendi y Phurba son súper fuertes“.

Ni bien empiece a descender el ojo se le va a poner mejor“.

De todo esto que metí urgente en el “chip” puedo decir que a excepción de lo último, todas las otras eran verdades incuestionables. Sobre la mejoría del ojo no podía ni saberlo ni hacer nada al respecto por lo que decidí pensar la opción positiva. Hacer lo contrario me hubiera complicado en esta situación en la que iba tan al límite. Físico y mental.

En la última travesía hacia la cima, la nieve y el hielo forman como labios que se asoman al Tíbet.  Antes de superar el Escalón Hillary por algún motivo me imaginé que era una sola de esas salientes o labios y que esa era justamente la cumbre.  No era así. Fueron varias de esas formaciones que dejamos atrás y por momentos creí que serían infinitas.

Willie empujaba cada vez más con su ritmo y al estar vinculados por nuestros mosquetones de seguridad me obligaba a empujar hacia la cumbre a la par.  Lo sostuve por un buen rato sabiendo que era la manera de llegar, de no demorar más el momento tan ansiado, hasta que ya no pude más mantener lo que para mí era como estar trotando a 8800 metros. Y estar trotando luego de marchar en estado de tensión durante las pasadas 12 horas.

Willie, bancá un toque.  Me estalla el pecho!“.  Me miró y creo recordar que le causó gracia mi expresión porque en mi memoria quedó un rostro que sonreía. Un rostro que decía que se podía parar un toquecito para recuperarme, que no era grave, porque al fin y al cabo ya estábamos ahí.

Ultima travesia a la cumbre

Última travesíaa a la cumbre

Y así era.  Ni bien retomamos la marcha pude ver que el blanco del hielo que hacía rato era lo único que veíamos, rompía su monotonía por primera vez con un montón de telas amarillas, azules, rojas, verdes……..LA CUMBRE!  En ese solo segundo pensé “Ahí vienen, ahí vienen…. las lágrimas” y ni una gotita salió!  En esa espera del llanto que jamás iba a llegar, lo que sí vino fue una sensación de sacarme de encima un enorme peso.  Como si en un instante hubiera pasado un rayo por mi cabeza. Sólo un instante en que dije “Viste que sí podías, cabezón.  Y casi que te crees eso de que no podías cuando no lograste cumplir con llegar al campo 1.  Y Casi que te crees que no podías cuando no pudiste llegar al campo 3, cuántas veces estas semanas casi te crees que no podías?  Menos mal que no  lo creíste!  Acá estás!

Sólo un segundo, en que me sacudí todo ese peso que sentía en mis hombros, y a continuación cumplir con los protocolos como si fuera sólo eso, procedimientos que se cumplen paso a paso sin apartarse un centímetro de lo establecido.  Se empieza a bajar sin perder un segundo! Abrazos. Saludos.  Un par de autofotos estirando el brazo porque no había que perder un instante, y a bajar.

Solo me aparté de ese protocolo como a la fuerza “Che! Esto no se va a repetir, ponele un poco de onda a la cosa“.  En ese momento y de alguna manera obligándome a parar a pensar y dimensionar el logro dije “Loco! en este momento, en este instante, en todo el mundo no hay nadie más que vos y tus 5 compañeros de expedición más alto en todo el planeta Tierra“. Sólo eso, me impuse tomar conciencia de ese segundo único, mágico. Y el protocolo volvió a tomar el control de todo.  Hay que bajar rápido, hay que bajar sin relajarse, toda la zona del Escalón Hillary es un lugar donde nadie quiere tropezarse, pisar mal o caerse y lo que venía más abajo si bien era menos complejo técnicamente también requería que el nivel de atención no disminuyera ni un poquito.  Era indispensable seguir enfocado en cada paso durante las siguientes 5 ó 6 horas.

Hernán en la cumbre, el Makalu al fondo

Hernán en la cumbre, el Makalu al fondo

El grupo en la cumbre

El grupo en la cumbre

Antes decía que no hubo ni una lágrima y hoy pienso que seguramente hubiera llorado a baldes si ahí hubiera estado el flaco! La profunda e incomparable alegría que sentí en la cumbre no trajo lágrimas aun cuando mi felicidad era insuperable.  Siento que algo en apariencia más simple, más sencillo, como la complicidad con Fernando, un guiño o un abrazo hubiera hecho que llore un lindo rato.

Ahí estaba Willie. Estaban Pablo y Fer que habían sido dos leones como compañeros míos durante 2 meses, estaban dos de los sherpas de nuestro equipo, pero si hubiera estado Fer, en ese abrazo hubieran confluido 10 meses de trabajo haciendo cosas que nunca jamás habíamos hecho.  Hubiéramos estado sabiendo cuánto le había costado a cada uno el laburo de todos estos meses de sueño. Cada día, agotados en la barda en que nos desafiábamos a dar más en medio de alguna cuesta empinada.  Llegando casi sin resto al final de una pasada un: “Dale bro! Hacé de cuenta que estamos en el Collado Sur!” o mientras pedaleábamos una y otra vez hacia arriba la misma cuesta y al cruzarnos, uno para arriba y otro de bajada, volaba un grito “Cumbre Surrrrr!!!” o “Escalón Hillaryyyyyy“, aún cuando para eso faltaran meses y estuviéramos sólo entrenando en Neuquén.

Por todo esto, por tantas cosas más, porque me cuesta pensarme en esa cumbre de no haber formado el equipo que formamos con Fernando, no sólo siento que hubiera llorado con su abrazo sino que también veo con claridad que al seguir sin Fer simplemente tomé la posta y recorrí por los dos los metros que nos faltaban hasta el “Techo del Mundo”.

Apenas hicimos unos pasos hacia abajo, dejamos atrás a Fer Grajales y Pablo Betancourt que luchaban con equipos de video que se congelaban uno tras otro intentando filmar mientras pintaban la última patita de la letra “E” de la bandera de Facundo “Donar sangre salva vidas”.

Willie se detuvo y metió un puñadito de piedras en el bolsillo y verlo me impulsó a hacer lo mismo. Metí también en un pequeño recipiente todo lo que pude apretar de nieve, le puse la tapa y lo guardé en el bolsillo.  Seguimos la bajada que sería muy larga.

Venía muy cansado, a pesar de ir ya en bajada. Se lo adjudicaba a tantos escalones y pasos complicados que exigen al físico esfuerzos más explosivos (y se suceden casi todo el tiempo entre la cima principal y la Sur).  A cada ratito paraba a recuperar el aliento. “Se te acabó el oxigeno” dijo Willie en una de esas paradas y me pasó su tubo para seguir avanzando, él sin la máscara hasta que Funuru Sherpa le pasó otro tubo llegando a la Cumbre Sur.

Luego, el larguísimo filo que a la subida habíamos transitado en medio de la oscuridad, ahora con luz para apreciarlo aunque en ese punto de cansancio, en una jornada tan dura, pareciera que lo único que se puede disfrutar es llegar al campamento… y faltaba tanto!

Cuando veíamos ya el “El Balcón”, Willie se detuvo a colocar un par de tornillos en la roca y Fer Grajales lo ayudó al llegar.  Estábamos arriba de los 8000 metros y los dos mejoraban anclajes que seguramente serían usados recién en 2013 al instalar cuerdas para esa temporada.

Usando un taladro colocaron 2 tornillos (se llaman “parabolt”) y lo que era un rapell comprometido debido a malos seguros en la roca pasó a ser algo confiable.  Los primeros bajaron, usando la placa para rapellar, con las cuerdas que seguían en los viejos anclajes y en algún momento cambiaron las cuerdas a los nuevos tornillos.  Supongo que en esa maniobra se cruzaron las cuerdas de algún modo que yo no vi.  Comencé a bajar y lo hice hasta la mitad de la pared, hasta que mi cuerda se quedó cruzada con la otra. Llegó un punto en que ya no podía seguir descendiendo por ese enredo. Intenté recoger la cuerda que me bloqueaba desde abajo pero estaba trabada o no tuve fuerza suficiente.  A esa altura, con el cansancio que tenía, la respiración agitada que no me permitía pensar, me propuse resolver la situación con la mayor calma posible aunque mi primera reacción fue un “Estoy en el horno!!“.  Recibir asistencia de alguno de los sherpas o del guía implicaría hacerlos volver a subir que tuvieran que hacerlo por la otra cuerda.  La solución era cambiarme desde la cuerda donde estaba vinculado hacia la otra, que justamente me estaba trabando el descenso.  No tenía que ser complicado, había hecho esa maniobra antes en muchas prácticas. “Pensá en lo que aprendiste en los cursos“. “Lo hiciste en los cañadones de El Chocón“, me decía a mí mismo.

Necesitaba hacerlo calmado. Saqué el Jumar (freno) que tenía en el arnés y lo coloqué en la cuerda, duplicando la seguridad (ahora estaba vinculado entre mi arnés y la cuerda por la placa de descenso que venía usando y por el Jumar que agregaba).

Me saqué los mitones y los puse dentro del mono de pluma (nada debía caerse) para poder quitar la placa de la cuerda que requiere bastante precisión y sensibilidad en los dedos. Tenía presente que las dos cosas que no se me debían escapar eran: No dejar de estar asegurado nunca con alguno de los dos elementos a alguna de las dos cuerdas y no se me debía caer la placa mientras la retiraba de una cuerda para armar el rapell en la otra.

Lo hice!  Me felicité en voz baja y recorrí la otra mitad del rapell en la nueva cuerda. Seguí camino para reunirme otra vez con mis compañeros, y con Migna que aguardaba en la base de la pared expectante. Quizá todo eso fueron sólo unos instantes a los que les doy excesiva relevancia, pero reflexioné mucho sobre el asunto porque requirió mucha calma en el momento que sentía que la cosa se me ponía negra y porque me puse a pensar lo duro que debe ser descender exhausto en rutas y montañas técnicamente más complicadas o bien hacer estas maniobras cuando la noche o el mal clima alcanza a los montañeros que vienen en plena retirada de la cumbre.

Desde el Campo4 a la cumbre

Desde el Campo4 a la cumbre

En mi recuerdo del último tramo quedan una sed muy pero muy intensa y en cada pequeño descanso pedía agua a quien fuera que me cruzara con desesperación.  Recuerdo haber chupado el hielo que se formaba en mi mono de pluma (en el pecho) producto de las exhalaciones al respirar. Recuerdo que Fer Grajales me pasó algo de jugo en el Balcón. Recuerdo haber tomado algo de té que me pasó uno de los sherpas.  El Campo 4, en el Collado Sur, ya se veía pero a veces cuánto peor es ver el destino!  Sentía que caminaba y caminaba pero me parecía no acortar distancias.  En la zona rocosa estaba al final del grupo, junto a Willie. Tropecé un par de veces. Usaba ese ratito cuando iba a parar al suelo de la misma manera que los boxeadores cuando van a la lona y aguardan hasta que el árbitro cuenta hasta 9 para usar cada segundo en descansar y reponerse.

En este tramo volvimos a ver cada uno de los cuerpos congelados que habíamos pasado a nuestro lado en el ascenso nocturno, excepto el que se encontraba en la cuerda y que debimos rodear.  Este ya había sido retirado.  Al final del terreno con mucha pendiente nos esperaba Damián con algo de agua y un par de caramelos.

El resto del descenso fue costoso y rápido, dadas las circunstancias.

Faltando media hora nos alcanzaron algunos de los chicos que hicieron cumbre. Entre ellos Pablo, que me hizo el aguante un buen trecho, permitiéndome apoyar mi mano derecha sobre su hombro. No descargaba ningún peso sobre él, era más bien un apoyo moral, anímico. Sentir que iba al lado de un amigo me daba fuerza. Llegamos al fin!

Pablo me dio una mano para quitarme las botas, controló el nivel de oxígeno del tubo y se fue a su carpa, mientras yo entraba en la mía. Me metí en la bolsa de dormir, cansado pero atento al más mínimo indicio de la llegada de Hernán, que suponía inminente.

 

Seguimos recorriendo los metros restantes hasta las carpas mientras consumía mis últimas gotas de energía. Ayudado por Tengba (quien había aguardado en el Campamento durante todo el día) me saqué los grampones, el arnés y mientras iba a mi carpa casi por inercia, al encuentro de Fer, saludé a Pablo Betancourt que se asomaba por la puerta de su carpa.  Recibí de él en ese momento la primera felicitación, el primer indicio de que me había enfrentado a algo muy duro y que lo había logrado.  Le dediqué un gesto triunfal muy pretencioso, como queriendo demostrar un mejor estado general que el real.

Hernán Llegando a campo 4

Hernán Llegando a campo 4

Qué lindo volver a ver caras conocidas, era como regresar a los códigos de esta expedición tan larga. Era como haber viajado a otro planeta donde nada era igual a los 55 días anteriores, otro idioma, otra atmósfera y estar volviendo ahora a la Tierra. Fue lindo saber que ya no debía caminar más por este día tan pero tan demandante. El día más duro de mi vida en la montaña. Pero lo más lindo de todo fue sentir el cierre de la carpa y verlo a Fernando asomándose para felicitarme.

 Reencuentro Hernán y Fer

Reencuentro Hernán y Fer al llegar. Antes del Abrazo!!!

No podía ser de otra manera, no iba a ser de otra manera! Él estaba más feliz que yo por mi cumbre, que era nuestra, y también, con lo último de energía que le quedaba, me dio el abrazo más fuerte de los miles que me ha dado en tantas montañas. Volvíamos a estar juntos. Volveríamos a compartir la carpa en la noche más alta de nuestras vidas. Estábamos Agotados! Pero juntos, seguros y felices.

 

 

 

14 pensamientos en “25/05/2012. La cumbre y el regreso a Campo 4.

  1. Sin palabras… cuantas emosiones encontradas…que lindo es volver a leerlos..
    Chicos son unos genios, estoy super feliz por sus logros y por saber tomar la decisión indicada en el momento indicado…
    LOS FELICITO!!! Gracias por invitarnos a compartir su aventura con ustedes… GRACIAS!!!!

  2. Lo primero que se me ocurre decir es INCREIBLE!! pero tambien Felicidades! todo el tiempo segui el recorrido primero desde Barcelona y despues desde México y siempre pensando, como iran? por casualidad entre la web di con este sitio (obvio la montaña siempre a sido lo mio y por lo tanto es normal buscar sobre estas experiencias) pero todo un reto en donde me hace pensar y decidir que lo que se quiere, se puede. Mil felicidades son una gran fuente de inspiración. Toda mi admiración y mejores deseos.

  3. Cuantas vivencias, sensaciones y sentimientos en este último relato. Uno puede apenas darse cuenta de todo lo que este relato incluye más allá de las palabras y que el tiempo seguramente va a ayudar a incorporar a sus vidas.
    Este no fué solamente un grupo que logró la enorme meta de subir a lo más alto del Everest, quizás sí en un inicio, pero luego se transformaron en “Hermanos de Montaña” y esa es otra cumbre que tanto Fer G, Pablo, Willie, Damian, Tommy, Luco, Facundo, Tendi y sus compañeros Sherpas además de Uds. dos lograron forjar para siempre.
    Gracias nuevamente por llevarnos con todos Uds. durante todo el camino, disfrutamos y sufrimos mucho con sus historias y de alguna forma nos hicieron estar ahí en cada paso.
    Ahora esperamos el libro……sería buenísimo que consideraran la posibilidad de hacerlo…;)
    Un abrazo enorme y gracias por tanto…

  4. Qué hermoso relato, nos faltaba para cerrar a nosotros también todo el derrotero de estos 55 días que los seguimos y alentamos!
    Gracias!!!

  5. bien ahi gente, felicitaciones por el capitulo, muy bueno. esperemos que este enorme conocimiento asimilado y todas las experiencias vividas lo puedan compartir con gente para seguir defendiendo el amor por la montaña. orgullosos de ustedes.
    1000 felicitaciones y a seguir caminando……

  6. solo puedo describir este relato de una sola manera ESA EXPEDICION FUE UNA GUERRA ,SIN ARMAS, SIN ODIO Y SIN MALDAD , porque parece que fue a cada minuto una batalla contra el clima , contra la montaña, contra los miedos de la mente humana , contra el tiempo , luchando a cada minuto para lograr algo que desde que existe el ser humano se viene realizando y es la pelea por superar extremos , es asi amigos una guerra vivieron ustedes , si hasta con la muerte se cruzaban a cada paso como ocurre en una batalla , pero a pesar de ese dolor inevitable fue una guerra sana . No puedo decir mas, solo un trillon de felicitaciones , me saco el sombrero ante ustedes GUERREROS DE LA MONTAÑA .

  7. Hernán digno amigo hermano de Fer, me imaginé, cuando contabas que al hacer cumbre no habías podido llorar, que era por no poder compartir ese momento único con Fernando. Después lo confirmé con tu relato en las oraciones siguientes. La amistad que hay entre uds es de las pocas, sentimientos de fidelidad y saber compartir los momentos buenos o malos, la preocupación de uno por el otro, que maravillosos amigos que son!! Me emociona muchísimo leer todo lo que pasó allá arriba. Y el sentido común de Fernando, al saber decir: llegué a mi cumbre, tengo que volver! Impresionante el control mental que tuviste. Chicos, sepan que son únicos y ejemplo de muchos, y yo soy una de esos muchos que los admiramos. Un beso enorme a los dos y gracias!

  8. Amigos, qué más que Felicitaciones!!! a pesar de ya habernos visto personalmente el relato emociona igual!!!
    Hernán, recordá cuando corrí mi primer Tetra, y vos dijiste…”un Tetra” y ya voy por el cuarto, espero muchas más cumbres!!!!!!!
    Fer, recuerdo siempre nuestra única carrera juntos y lo agradecido que estabas del aguante…a seguir con las metas propuestas.
    Un abrazo

  9. Qué maravilloso , qué emocion increíble, cuanta dificuldad ustedes pasaran. El angel de la guarda protejeron ustedes porque corrierón gran peligro. Me gustó leer y acompañar esta apasionante aventura que fue subir el Everest. Felicitaciones Hernán y Fer ustedes me encantarón con sus relatos. Besos ! BRAVO HERNÁN Y FER!!!!

  10. Bueno muchachitos… si esto no es un homenaje a la amistad, no sé que cosa es!!!
    Nos han regalado mucho de ustedes mismos en cada narración y eso mueve a la gratitud inmensa, porque habrá que reconocer que no han tenido miedo de expresar lo mejor de ustedes mismos, tanto en hechos como en palabras.
    Después de este caminar con ustedes cada paso, creo que hemos aprendido a intuirlos y entender perfecto lo que pudieron sentir con cada reto que el camino les presentaba. ¡No han escatimado en nada!
    Felicidades amigos, por lo logrado, por ese camino andado sin desfallecer; por dar lo mejor de ustedes mismos en cada paso; por entregarse a la aventura y en el camino compartir con los demás lo que son; por mantener el espíritu abierto para aprender y en el camino fortalecerlo.
    Felicidades por dejarse abrazar por valores sublimes, como el amor y el servicio; por combatir la soberbia cuando fue necesario; por ejercitar a cada paso la paciencia, la humildad y la tolerancia a la frustración; por decidir vencer el miedo y levantarse valientemente tanto física como anímicamente.
    Nada de este ejercicio fue en vano: se integró a sus vidas. Hoy no son los mismos que se fueron; seguramente lo que valoran hoy no es lo mismo que apreciaban ayer y por ello, es importante que su proceso de reflexión continúe y lo que resulte, lo adhieran en todas las acciones nuevas que emprenden.
    ¡Qué dos tipos lindos caminan por Neuquén! 🙂
    Espero con todo el corazón, que la vida les siga sonriendo generosa y ustedes le devuelvan esa sonrisa dejando una huella invaluable en el mundo.
    Con mi cariño!!!!

  11. ¡¡Hay chicos!!!! No por congelalmiento pero tengo la vista nublada… ¡Qué relato! ¡Cuánta emoción, cuántas vivencias al límite, cuánta fuerza, cuánto apoyo compartido, cuánto, cuánto, cuánto…!
    Gracias a la claridad de los relatos uno cree estar compartiendo las vivencias… creo que es así pero, ¡qué lejos seguramente de estar sintiendo esas sensaciones!
    ¡Qué difícil habrá sido Fernando, ese regreso con tanta incertidumbre! ¡Qué decisión tan bien tomada de emprender el regreso! Y creo que esa es la verdadera CUMBRE, aceptar el retorno sin retaceos, sin quejas… Eso es hacer CUMBRE… Real motivo de admiración…
    ¡Qué difícil Hernán sentir la ausencia de Fer en ese momento! Y seguir, luchar, sentir con tanta incertidumbre…
    ¡Qué premio de la vida estar hoy compartiendo los dos el resultado de esta experiencia maravillosa!
    Y muchísimas gracias por haberla compartido…

  12. Que agregar a lo ya expresado por todos y por ustedes…sólo decir FELICITACIONES A AMBOS nuevamente!!!! Gracias por compartir toda esta experiencia con nosotros, que nos hizo vivirla casi como propia aunque muchos no los conociéramos, seguí cada uno de sus relatos, identificándome con tantas cosas que nos suelen pasar a los que nos sentimos “montañeros”…..confieso que también “se me nubló la vista” y hasta cayó una lágrima en más de un relato además de éste…! Espero no sea el último. Brindo porque disfruten de muchas cumbre más y juntos!Saludos

  13. Que gran amistad la de ustedes!!!! Un gran relato final muuy bueno y muy esperado! Mil gracias por completar la historia, fue para mi un placer compartirla con ustedes. Hasta la próxima !!!!!!

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